Yo no quería una tele nueva. Sólo quería probar la tele Samsung Frame de la que tanto había oído hablar. Me parecía muy bonita desde su lanzamiento, y ahora que por fin se puede comprar en 65 pulgadas era un buen momento. Yo no quería una tele nueva, ahora sí. Pero sólo esta. Ha revolucionado el salón de mi casa cambiando la pantalla negra (sí, la famosa "black mirror"), por una fotografía, una obra de arte digital, o un montaje de fotos propias. Así es la Samsung Frame de 65 pulgadas.
Para empezar, estéticamente es finísima. La pantalla tiene un marco delgado de líneas completamente minimalistas. En su parte de atrás hay un cable único que deja completamente limpio y despejado el aparador en el que tengo la tele. Si quieres puedes colgarla en la pared y consigues efecto marco porque se logra pegar mucho gracias a su diseño y su cable único que acaba en una base (una caja negra muy elegante que en mi caso ha servido para poner la Wii-U) en la que están los "adentros" de la tele.
Modo cuadro: o cómo tener una ventana al arte en tu salón
Pero lo que de verdad me ha emocionado es lo que se puede hacer en su función o modo "Cuadro". La pantalla se convierte en un gran marco digital que hace que tu salón cambie por completo cada vez que quieras. Cuándo apagas la tele puedes darle una vez y se queda este "modo cuadro", queda en una especie de "modo reposo". Si haces una presión más constante en el interruptor, ya se apaga del todo.
La televisión viene con varias colecciones de obras de arte para su modo "Cuadro"
Por otra parte, y gracias a la app Smart Thing, desde el móvil puedes enviar tus propias fotos y hacer galerías de tres imágenes, como si de un marco Ribba de Ikea se tratara o poner una sola foto. Lo único que necesitas es usar la misma wifi con el móvil y la tele.
